Ahora es el momento

¿Tiene que ser ahora?

Sí, ahora es el momento.

¿De qué?, te preguntarás. Pues de todo. Es el momento de saborear, de ser consciente de lo que estás haciendo (en mi caso en este momento, teclear en el ordenador), de sentir lo que nos rodea, en una palabra, de estar presente. Siendo conscientes del momento en el que estamos, seremos capaces de conectar con lo que hacemos, con lo que somos y con lo que debemos hacer. Nos ayuda a tomar perspectiva de las cosas.

Y no es algo que diga yo. Continuamente lo leo en redes sociales y en libros de gente que sabe más que yo. Uno de esos libros, muy recomendable, es El poder del ahora de Eckhart Tolle, y más concretamente Practicando el poder del ahora que es un libro mucho más ameno por su carácter práctico.

Con este libro aprendí el significado de ahora y tomar conciencia del momento presente. Esa toma de conciencia es una gran ayuda cuando hay que enfrentarse a grandes decisiones, en los momentos de angustia, en todos los momentos en definitiva. Ser consciente del instante que se vive, cómo se vive, ayuda a que la mente se abra y ayuda a estar tranquilo y tomar las decisiones desde la serenidad.

Aunque no fue esa mi primera experiencia. Recuerdo un fin de semana en el que nos visitó una amiga venezolana de mi suegra. Con su enseñanza ocurrió algo: el mero hecho de caminar por la calle cambió. Empecé a sentir realmente el suelo al pisar, la cadencia de la pisada, el zapato rodeando al pie, fui más consciente de todo lo que pasaba a mi alrededor, los colores de los árboles, el cambio de las aceras de un día para otro, la gente con la que me cruzaba, etc. Ir andando por la calle dejó de ser ese momento de ir corriendo hacía quién sabe dónde metida solamente en mis pensamientos. Tomar conciencia simplemente de un paso. Probadlo. Se aprende mucho.

Desde ese fin de semana me empezó a interesar este concepto de estar presente, la atención plena que se denomina en mindfulness, aunque aún no conocía esa palabra. Pero no solo desde la práctica de la meditación convencional, si no la meditación activa. Es decir, que cada acto que hacemos sea motivo de meditación.

Lo que más me gusta del mindfulness es la atención a la respiración. Como dice una de las audiciones del libro Tranquilos y atentos como una rana de Eline Snel sobre la práctica del mindfulness con niños, la respiración siempre va con nosotros. Es nuestra arma para conseguir estar atentos, serenarnos y entonces tomar la decisión correcta en cada momento. Pensar antes de actuar.

¿No os ha pasado que nada más salir de, por ejemplo, un ascensor, ni recuerdas cómo eran algunos detalles? Prueba a realizar pequeños ejercicios de conciencia plena, de atención, de estar presente. Hasta la comida sabe mejor cuando reparas en lo que estás comiendo, en el bocado que tienes en la boca, su textura, su color, llevando tu mente hacía esa porción que masticas. Estamos acostumbrados a
comer sin pensar en lo que comemos. Otro ejemplo, nos levantamos a toda prisa de la cama pensado en lo que tenemos que hacer, o nos quedamos rumiando pensamientos sobre actos pasados. Probad a esperar un minuto antes de levantaros y simplemente respirar, hacer consciente el roce de la sábana sobre la piel, el calorcito del cuerpo dejado en la sábana, la oscuridad, inspirad, exhalar… tomar conciencia de ese momento único y dar la bienvenida al día. Os levantareis con una actitud mucho más positiva y serena.

Porque al final, lo que estás viviendo es ahora, es este momento en el que estás leyendo, respirando. Hoy es el mejor día de tu vida, y ahora el mejor momento.

Hay una serie televisiva muy divertida (sobretodo si la ves en versión original), Jane de Virgin, que trata en clave de humor el absurdo de los culebrones. En ella hay varias secuencias en las que un personaje, un afamado play boy de culebrones, cada vez que se encuentra con una fan, ésta se queda sin aliento y él les va diciendo «inspira, expira, inspira, expira…». Y así, por medio de la respiración, consigue relajarlas y que tomen conciencia de que realmente están con él (un momento único en su vida). Os invito a verla.

Ahora nació todo

Así se fue gestando este proyecto en el que te ofrezco las herramientas de la escritura y la atención para que vivas una vida más serena y plena. El bienestar no es solo un placer físico puntual (como la hamaca más cómoda de la playa) sino que se crea desde dentro: bienestar – bienser. Cómo hacerlo es fácil si prestas atención a lo que ya tienes. Escúchate y léeme. Escritura y foco para que vivas mejor.

Te invito a compartir el post si te ha gustado. Nos vemos en los comentarios y/o en las redes.

Encuentra más ejercicios de atención plena en Entrena tu atención para lograr tus metas.

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