escribe y publica

Cómo escribir un libro (y terminarlo) en 6 pasos

¿Quieres escribir un libro y no sabes por dónde empezar?

Te ofrezco una pequeña guía para que conozcas los pasos básicos que tienes que dar para escribir y publicar un libro.

Muchas y variadas pueden ser las razones por las que escribir un libro, como potenciar tu marca personal, dar a conocer tu testimonio al mundo, mostrar tus conocimientos y/o experiencias, contar una historia que pide paso en tu cabeza, crear un canal de venta, apoyar el contenido de tus formaciones… O por placer, por el gusto de hacerlo y tener la experiencia de qué supone enfrentarte al reto de escribir y publicar un libro.

No basta con tener ese sueño. Hay que pasar a la acción: ¿cómo empezar? ¿Abro un documento en mi ordenador y me pongo a escribir? A menudo, cuando cuento todo lo que hay que hacer desde que tienes la idea hasta que publicas, la aspirante a autora se desinfla y pierde el interés. Para que esto no te ocurra, te voy a dar esta pequeña guía. No desesperes porque, además, puedes acudir a mentores, cursos o grupos de escritores en los que encontrarás el apoyo necesario durante todo el proceso.

Si acudes a tus escritores preferidos o a los grandes bestseller del mercado e indagas sobre cómo ha sido su proceso de escritura (busca entrevistas o posts en los que lo cuenten) verás que no es algo que surja la idea, escribas en unos días, y a vender como churros. No lo interpretes como una información que te desanime; al revés: busca inspiración en ellos. Ten en cuenta que también tuvieron dudas, sufrieron el síndrome del impostor y pensaron en dejarlo en algún momento. Son profesionales de la escritura que conocen bien el proceso y han trabajado en ello hasta conseguir su propio método. Porque no hay uno solo. De hecho, una práctica de escritura es imitar (que no copiar) a los autores que más te gustan. Haz ese ejercicio para adquirir soltura.

No te preocupes, durante el proceso, de los errores que puedas cometer. De hecho, mientas escribas no te presiones viéndolo aún como un libro. Después de escribir el borrador tendrás tiempo de corregir, rectificar, analizar y, por fin, darle forma de libro. 

Al final, solo una cosa realmente importa cuando se trata de escribir libros: terminar.

Bueno, dos: y disfrutar del proceso.

Vívelo como la creación de un producto del que te sientas orgullosa a pesar de los obstáculos, dudas o frustraciones que puedan surgir durante el proceso.

Para empezar, sigue estos cinco pasos básicos:

1. El comienzo

Es lógico, a escribir un libro se empieza por el principio. Pero, ¿cuál es ese principio? No necesariamente tiene que ser la introducción o el capítulo 1. 

Por comienzo me refiero a esa idea que te hizo click, a eso que te hizo ver que ahí había un libro, esa fuerza impulsora que te llevó a planteártelo. 

Te sorprendería saber que algunos autores comenzaron por el final o por una escena central que les llegó un día a la mente de manera casual. 

El comienzo es la semilla que decidiste plantar y que ahora quieres hacer crecer. 

En mi primer libro, Entrena tu atención para lograr tus metas, fue observar que la gran mayoría de libros que me llegaban sobre el tema eran demasiado teóricos y que yo tenía muchos ejercicios que podía compartir con quien los necesitara. Fue la chispa que me llevó a recopilar y escribir el libro.

¿Qué te mueve a ti? ¿Por qué te lo has planteado? Escribe los motivos, la intención, el comienzo del proceso.

Por ejemplo, cuenta J.K. Rowling que Harry Potter, el personaje, fue tomando forma en su cabeza hasta que fue tan real que se decidió a escribir. No lo hizo la primera vez que pensó en él, sino que fue moldeando la idea mentalmente hasta que ya, era tan real, que le pedía salir. La misma autora cuenta que las primeras páginas no se parecen en nada al producto final. Cada idea tiene que ser madurada y hay que escribir, revisar y reescribir hasta que obtienes un producto de calidad que ofrecer. Las ideas no florecen solas.

2. Elige tu lector

Por más que quieras vender millones de copias, no puedes dirigirte a toda la humanidad. Escribe para una persona, real o ficticia. Tenla en tu mente y dirígete a ella en cada palabra que escribas. No solo darás credibilidad a tus textos sino que te ayudará a no dispersarte. Porque es imposible dar gusto a todo el mundo y ya sabes que tendrás tanto fans como detractores, elige esa persona que sabes que necesita tu mensaje, a quién puedes y quieres ayudar.

Para definirla, escribe sobre ella: edad, sexo, situación económica, profesión, hijos, estado civil, físico, nombre… Haz su ficha igual que los escritores hacen la ficha de sus personajes de ficción, con fotografía o dibujo incluido si es posible. Hazlo ahora, después del ejercicio anterior sobre el comienzo.

Y cuando te estanques con un capítulo o no estás segura de si tu mensaje se entiende o es útil, etc., ponte en su piel. Visualiza a tu lector ideal leyendo tu libro y qué le estás transmitiendo.

Tener claro quién es tu lector objetivo te facilitará la fluidez al escribir.

3. Ten claro cómo terminar tu libro

O lo que es lo mismo: ten un plan. Ponerte a escribir sin más no suele ser buena idea. Por poco que te guste planificar capítulo a capítulo, es necesario que tengas una idea de dónde quieres llegar. 

Necesitas una hoja de ruta para no dispersarte y empezar con una idea para terminar con otra. Si ocurre, que suele hacerlo, que sea dentro de un orden y con coherencia. Que los capítulos finales no sean un libro diferente a los iniciales.  

En tu hoja de ruta debe caber la flexibilidad, la improvisación y los cambios. En estos casos, revisa para que toda la obra tenga coherencia. Si quieres ir a Vigo pero te diriges hacia las Baleares, tienes un problema, ¿verdad? Con la escritura es igual. Hay escritores que saben exactamente el itinerario, las paradas y los kilómetros que recorrerán cada día. Otros solo conocen el punto de salida y el de llegada. Seas como seas, necesitas como mínimo esa hoja de ruta que no haga que aparezcas en otra parte totalmente diferente.

En ficción se distingue entre escritor brújula y escritor de mapa según se planifique más o menos. Ahora se habla de uno más: el paisajista, que es un híbrido entre los dos. 

Elige tu propio método. Yo me considero de brújula lo que hace que tenga que revisar más veces y completar el texto durante las revisiones. 

Sin embargo, cuando se trata de no ficción, cuánto más compleja sea la idea de tu libro más deberías dedicar un tiempo a planificar y tener la documentación preparada.  Hay herramientas para hacerlo: desde un Excel a tu medida, hasta Scrivener, Trello, etc.

4. Escribe

Sí, ya sé que es lo que quieres. No esperes a tener todo y saber todo para ponerte a escribir. Porque eso es un reflejo del síndrome del impostor. Sé de gente que siempre quiere hacer un curso más: de escritura creativa, de diálogos, de gramática, de venta o de la materia de la que parte tu libro. Si bien la documentación es importante y el aprendizaje más, hay un punto en el que debes parar y ponerte a escribir. De lo contrario, nunca terminarás el libro.

En el proceso de escritura no hay atajos. Es un trabajo artesano que debes hacer palabra a palabra. Además, es un proyecto que puede alargarse sin límite si no te pones una fecha tope. 

Para que tus momentos de escritura sean productivos puedes aplicar técnicas como el escribir por bloques, evitar las distracciones, no pararte a revisar en cada frase, saber qué vas a hacer en cada sentada, llevar un registro de palabras, etc.

Crea una meta que te sirva a ti y se ajuste a tus circunstancias personales. Hazte un plan para cumplir con tus objetivos. Si te bloqueas con un capítulo, intenta seguir por otro lado o dedica el tiempo previsto a otro aspecto de la escritura que no sea escribir propiamente dicho (documentar, hacer crecer tu comunidad, investigar…). 

5. Edita 

Cuando tengas tu primer borrador, aún no tienes un libro. Ahora empieza la aventura: haz tu revisión inicial, lee, toma notas y reescribe. 

Tu primer borrador puede darte una satisfacción enorme por el trabajo realizado, ya has conseguido la primera meta, o todo lo contrario. A veces nos parece que lo escrito no vale nada, o poco, y te desanimes. Déjalo reposar unos días y vuelve con el manuscrito cuando hayas podido poner distancia. Con el tiempo verás que sí es un producto que tiene posibilidades si lo pules. Revisa, reescribe y cuando lo tengas todo de nuevo, busca lectores cero que te ayuden a ver lo que tau ya no ves. 

escribir a diario

Un ejemplo del proceso (que varía de unos autores/libros a otros):

  1. Primer borrador:  El texto está en bruto y, como sería mi caso, lleno de anotaciones.
  2. Segundo borrador:  A partir de las anotaciones y de la lectura, añades detalles e información que complete lo ya escrito. También es le momento de recortar si en algún punto te has excedido o repetido. En mi caso, decido qué cuadros, esquemas, gráficos… voy a incluir y dónde.
  3. Tercer borrador: Nueva lectura para pulir, fijarte si hay coherencia, si el mensaje es adecuado y fiel a tu objetivo. Si crees que este borrador ya se asemeja al libro que quieres publicar, es el momento de pasarlo a tus lectores cero.
  4. Cuarto borrador: Revisión en la que incluyes las apreciaciones de tus lectores cero. Con este borrador ya puedes pasarlo a corrección.
  5. Galeradas: Con las correcciones, que supone de dos a tres vueltas al texto, elaboras un nuevo borrador que puede ser el definitivo, el que pases a maquetación. Una vez maquetado, tendrás que hacer una nueva revisión para fijarte si no se cuela ninguna errata y todo cuadra como debe.

A pesar de todas las revisiones, date cuenta de que un libro nunca es perfecto. Que esto no te haga sufrir. Hay autores que tienen problemas en poner el fin, pero hay que hacerlo.  

5. Publica y promociona

Este punto merece una mención aparte que haremos otro día. Ahora solo debes pensar si quieres autopublicar, enviar tu manuscrito a una editorial (en ese caso no hace falta que lo maquetes) y decidir qué vas a hacer con él. 

No importa si vas con editorial o autopublicas, debes dedicar tiempo a la promoción, tanto en redes sociales como desde tu web y buscando presentaciones, reseñados, etc. 

El proceso de escribir un libro es sencillo, pero escribirlo no es fácil. Si buscas fórmulas mágicas, solo hay una: escribir. 

Hazlo. Tú puedes. Solo tienes que empezar. Siéntate, abre un documento nuevo en el ordenador, y escribe.

Para lo demás, no te agobies que podemos ayudarte.

Foto de Ed Robertson vía Unsplash

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