creatividad, presente, atención

Creatividad, aquí y ahora

¿Creatividad y atención plena son compatibles?

Por el título pensarás que voy a hablarte de creatividad. Lamento decirte que no va a ser así… exactamente. Hace meses que me planteé un artículo sobre la relación entre creatividad y atención plena, peroooo no soy ninguna especialista en creatividad, así que leo y leo y me documento para dar forma a un texto que te pueda ser de utilidad –hay muchísimos estudios al respecto: psicológicos, neurológicos, etc.en los que no voy a entrar hoy–. Mientras tanto, aprovecho este espacio para una reflexión previa que me ronda la cabeza. Espero que al final me cuentes tu parecer.

Estar en el presente versus divagar

Una lectora me comentó hace tiempo que vivir el presente y ser creativo es incompatible. Y tiene razón si nos quedamos en la frase superficial de “vivir el presente”. Ahí está la clave, en qué entendemos por vivir en el aquí y el ahora.

Si nos quedamos en los superficial, podría parecer que se nos esté invitando a vivir los acontecimientos tal y como vienen, sin planear el futuro —pues pensar en él es no vivir tu realidad presente—, y sin recordar nada de tu pasado, no sea que te digan que estás siempre en lo que pasó o no pasó, en vez de en lo que te pasa, que sería lo correcto Y no sólo eso, si no que debes resignarte a lo que te ocurre ahora. ¿Es así como lo interpretas? Muchas de las frases que circulan por redes sociales, fuera de contexto, incitan a pensar así.

Es cierto que si sólo pones tu atención en lo que tienes delante y solo atiendes a lo que va pasando ante ti, te estás perdiendo muchas cosas que ocurren a tu alrededor. Con ese tipo de mirada, no hay mucha cabida a la creatividad.

En un texto de la revista de Psicología y Pedagogía, el profesor M. A. Vallejo se plantea si científicamente es bueno vivir siempre en el presente, obviando o ignorando pasado y futuro. La ciencia no dice nada aún (que haya caído ante mis ojos, claro). Diga lo que diga la ciencia, podemos dar nuestra opinión desde el sentido común.

Dice el profesor Miguel A. Vallejo:

Puede pensarse que el mindfulness consiste en vivir con atención plena, reflexiva, no valorativa y aceptando lo que acontece de forma un tanto determinista. Esto no es así. Las personas eligen de forma activa en qué implicarse, sobre qué actuar, mirar o centrarse. Los objetivos, proyectos y valores de cada cual determinan sobre qué atender o prestar su tiempo e interés. En suma, el que una situación sea vivida y caracterizada como mindfulness no quiere decir que no sea elegida. Sí quiere decir que una vez que una situación es elegida debe vivirse y experimentarse tal y como es, de forma activa, aceptando todo lo que se dé.

La verdad es que vivir el presente o vivir en el aquí y en el ahora, no se refiere a dejarse llevar por lo que acontece sin más, de una manera determinista y resignada. Nos faltarían muchas cosas, no tendríamos referencias. Además, mindfulness no es eso. Vivir en el presente, desde el punto de vista mindfulness, es darse cuenta de lo que te ocurre cuando te ocurre; observarte en ese momento y ser consciente. 

Todo lo contrario sería vivir en la ensoñación continua, con una mente que divaga a la deriva, sin guía, y un cuerpo que se mueve en automático. Si te cruzas con una persona así, es probable que pienses que le falta un tornillo o que no vive en la realidad y eso le costará caro. Pero, ¿los creativos son eso, no? Cuando uno está en la luna continuamente, ¿está creando, verdad? 

Uno de los principios en los que se basa el mindfulness es la ecuanimidad que no es otra cosa que el equilibrio. Algo que la mayoría de la gente busca. El equilibrio es lo que nos mantiene en una vida consciente en la que cabe todo lo que para ti sea necesario. 

Dale alas a tu creatividad

Por ejemplo, si practicas mindfulness adquieres la habilidad de darte cuenta. Hablando de creatividad, con una mente entrenada no se te alejarán las ideas. En la charla TED de la escritora de Come, reza, ama, Elizabeth Gilbert cuenta como una poetisa creía que la inspiración que le hacía crear sus poemas le venia de fuera y tenía que correr para escribir el poema y no llegar tarde, porque si se le escapaba, iba a manos de otro poeta y sería él quien lo escribiera. Es una metáfora de que cuando una idea brillante llega a tu mente tienes que hacer algo para que no se vaya o la olvides. Pero para que eso ocurra, primero tienes que darte cuenta, estar despierto para poder reaccionar a tiempo. Y ese darte cuenta es lo que te da la práctica de la atención plena. 

Preparando mi libro sobre entrenar la atención leí a un maestro de meditación que insistía en no dejar a la mente divagar. La primera vez que lo leí, pensé que sería solo en meditación. Señalé el párrafo para volver por si no lo había entendido bien. Seguí con el libro, releí varias veces otros capítulos en los que insistía en la misma idea, no solo en meditación si no durante todas tus actividades diarias. 

Actuar así —no dejar divagar a la mente— mata la creatividad, en mi opinión.

Sin embargo, como en casi todo en la vida, no podemos hablar de blanco o negro. Hay muchos grises. Debemos ser conscientes de que depende de las tareas de cada uno. Un cirujano debe estar muy concentrado y atento durante una cirugía —cada vez hay más cirujanos que practican meditación antes de trabajar—. Y eso es totalmente compatible con que libere su mente dejando libre la imaginación y la creatividad en otro momentos de su vida. 

Vivir el presente y ser creativo no son incompatibles. Más bien se refuerzan. Cuanto más hayas trabajado tu autoconciencia y autoobservación, más fácil será darte cuenta de cuando te llega la inspiración. Todos somos seres creativos. Al menos lo fuimos de niños. La creatividad la necesitamos en muchos aspectos de la vida, no solo para pintar o escribir, también para dar solución a problemas de la vida diaria. ¿No te ha pasado alguna vez que estás atascado con algo y justo cuando dejas de pensar en ello y te pones a hacer otra cosa te llega la solución? Precisamente cuando dejas la mente libre.

Sobre esto habla la profesora Barbara Oakley en su charla sobre aprender a aprender. Explica cómo el cerebro funciona a dos niveles, uno más concentrado y otro más libre. Y cómo la parte libre es necesaria para que funcione la concentrada de manera creativa ya que, de no ser así, siempre actuaríamos según el mismo patrón.

Se suele hablar del músculo de la atención. Me parece muy acertado. Si, por ejemplo, trabajas tu musculatura corporal cada semana con ejercicio y entrenamiento, sin un objetivo concreto, el día que necesites cargar algo pesado estarás preparado para ello. De igual manera, si fortaleces el músculo de la atención entrenando la mente, tu creatividad se verá fortalecida. Y no solo la creatividad; también tu capacidad de reacción ante cualquier imprevisto, tu ansiedad, tu concentración, tus días tristes y tus éxitos. La mente lo gestiona todo y por tanto es buena idea entrenarla.

Concluyendo, en mi opinión el cultivo de la atención plena refuerza ese darte cuenta necesario para que las ideas creativas no se vayan de tu mente. Estás presente cuando atrapas esas ideas y les das forma aquí y ahora. Por otra parte, tu capacidad de concentración se verá beneficiada con los descansos que des a tu mente dejándola vagar. 

Con la practica de la atención plena aprendemos a poner la atención donde queremos. Por tanto, el mindfulness favorece la creatividad porque, primero, ayuda a reconocer la idea cuando llega y aún no está plasmada y, segundo, enfoca la atención hacia aquello que eliges. Eres consciente y disfrutas del proceso. Si vives en piloto automático, difícilmente serás creativo. Da alas a tu creatividad con la conciencia suficiente para atraparla y plasmarla.

Si practicas ejercicios de atención plena, poco a poco reducirás los ruidos mentales que te distraen y tu mente adquirirá mayor claridad y estabilidad. Las energías mentales se enfocan en tu proceso creativo: al tener toda la atención en esa idea es más probable que te lleguen nuevos avances y ocurrencias. Estás en un estado de alerta muy beneficioso que alienta la creatividad. Pero el estado de alerta continuo es agotador; dale descanso a la mente. La creatividad se deriva del equilibrio entre una mente activa y una mente tranquila.

Creas desde tu presente.

¿Qué opinas?

 

Photo by ian dooley on Unsplash

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