Escribir como terapia

Escribir como terapia

En el artículo ¿por qué la escritura es terapéutica?, te contaba los beneficios de escribir como terapia y te prometí un testimonio real. Aquí lo tienes. En esta entrada cuento con la experiencia de Laila R. Monge, escritora de novela realista y contemporánea. Hoy te escribe Laila y lo que cuenta es tan interesante que no alargo más la introducción. Doy paso a sus palabras:

__________________

La escritura como terapia. La experiencia de Laila R. Monge

No recuerdo la edad a la que comencé a escribir un diario. Pero sí sé que tuve muchos durante mi infancia y adolescencia. En ellos contaba lo más relevante de mis días y procuraba mantener la constancia de hacerlo a diario. Sin embargo, cuando me daba cuenta de que llevaba días anotando cosas negativas, perdía esa motivación y abandonaba, incluso tiraba el diario o arrancaba las hojas. En ese momento no sabía que se puede escribir como terapia. 

Escribir como terapia: ¿en público o en privado?

En la adolescencia tuve varios blogs. Aquellos en los que contábamos nuestro día a día, hablábamos de nuestra canción favorita o soñábamos mediante las letras. ¡Cosas de adolescentes en los primeros años del 2000! 

Compartir en la red algunos sentimientos y recibir comentarios de otras personas era muy gratificante. Bien porque se sentían identificados, o simplemente por la relación que se iba creando al leer confidencias de unos y otros. 

En mi primer embarazo retomé aquella costumbre perdida de escribir en un cuaderno. Le escribía a mi bebé para contarle cómo fue el día en que me enteré de que estaba por ahí, qué sentí en la primera ecografía o cómo eran sus primeros movimientos. ¿Por qué lo hacía? Quizás para no olvidar aquellos detalles o para poder contarle la historia a mi hija pasados unos años. De lo que estoy convencida es de que guardo muy buenos recuerdos de aquellas páginas. 

Escribir para analizar

La escritura es terapéutica. Pilar nos contaba el porqué en esta entrada. Yo lo aprendí a lo largo de los años. Tanto para contar lo bueno como para soltar aquello que nos perturba, es muy recomendable escribir como terapia. 

Hace unos años tuve que emigrar. La crisis económica y circunstancias varias me hicieron dejar mi querido y soleado Alicante para meterme en una gris y lluviosa Francia, en Estrasburgo. 

En aquel momento, mamá de dos bebés, emigrante que desconocía el idioma, recién llegada sin conocidos y anhelando el sol y tener cerca el mar, estuve a punto de caer en una depresión. Me ayudó mi psicóloga, desde luego, pero me salvó escribir. 

Sin saber que la escritura fuera terapéutica, volví a abrir un blog en el que contaba mi experiencia como musulmana occidental. Tampoco sabía que, unos años más tarde, aquello sería el desencadenante de un libro autobiográfico

El primer día de la terapia con mi psicóloga me pidió que hiciera algunos ejercicios a lo largo de la semana. ¿En qué consistían? En escribir y analizar. Me pedía que completase unas cuantas preguntas analizando mis sentimientos, lo que añoraba, lo que me hacía feliz. Pero, sobre todo, me animó a escribir cada vez que me sintiera desbordada y hacer un balance de cada uno de mis días para así poder encontrar juntas los momentos y los motivos que me hacían estar deprimida. La escritura como terapia empezó a dar sus frutos en mí.

Siempre he defendido que la literatura es un medio estupendo para hacer llegar a los lectores las situaciones que no han vivido. La escritura es terapia también para los lectores.

La vida me ha hecho sufrir muy cerca las consecuencias de las adicciones. Por eso, en 2017 me animé a escribir una historia sobre las adicciones. Al texto que escribí no se le puede llamar novela porque no estaba bien desarrollado, pero me ayudó a liberar todo aquello que había sufrido. Después, con trabajo y mucha planificación, pude hilar las ideas para crear la trama de una novela. Ayúdame a salir es el resultado, un proyecto que llegará a los lectores este verano cuando finalice el Crowdfunding -en el que puedes participar aquí-. 

¿Qué me ha aportado escribir durante estos años? 

Convertirme en escritora era uno de esos sueños que tenía en la infancia, y que consideraba imposible. Después de escribir con diferentes finalidades encontré también el valor para conseguirlo. 

Pero, a día de hoy, este gran logro supone una pequeña parte de todo lo que me ha aportado la escritura: 

  • Ayuda a no olvidar. No sólo hacer la lista de la compra para evitar tener que volver al supermercado; sino también escribir sobre algo tan emotivo como un embarazo para recordar aunque pasen muchos años. 
  • Libera nuestra mente. Cualquier vivencia negativa como puede ser convivir cerca de un adicto pesa menos si sueltas por escrito todo aquello que te hizo sentir su comportamiento. 
  • Hacer balance. Ver las ideas por escrito ayuda a analizar y hacer balance en profundidad de todo cuanto nos ocurre. Y esto, a su vez, ayuda a reorientar nuestro comportamiento de cara al futuro. 
  • Compartir sensaciones. Si aquello que escribes llega a otras personas, bien mediante una terapia, o por un blog, o en forma de novela como en mi caso, recibir sus opiniones es una forma de intercambiar impresiones.

¿Escribir es también tu terapia? 

Laila R. Monge

_________________________

Me encantaría que contestaras a esta pregunta que Laila te lanza. Te invito, además, a que conozcas su blog de autora en el que te acerca a la literatura realista y al mundo de los libros. Además, Laila coordina en Facebook el Club de Lectura Club de Literatura realista Al-Andalus y es autora de 4 libros

Agradezco a Laila su testimonio y espero leer el tuyo pronto. Si quieres utilizar la escritura como terapia tienes a tu disposición mis talleres online:

Recuerda la pregunta: ¿escribir es también tu terapia? Te leo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Scroll to top