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La pregunta que te llevará al éxito

¿Con una pregunta voy a conseguir mis metas?

«Jajajaja», ya percibo tu risa. «¿En serio con una pregunta voy a conseguir mis metas?» estarás pensando. Deja la incredulidad para más tarde y lee con atención. Porque sí que hay una pregunta, la más importante, que te llevará al éxito. Vale, lo de única quizá sea exagerado porque después de ésta, vendrán otras y conforme alcances tus objetivos a corto y medio plazo, aún surgirán nuevas. La pregunta que te digo seguirá siendo la misma, siempre, para cualquier objetivo que te propongas en tu vida y en cualquier etapa.

Antes de seguir quiero que sepas que no sustituye a tus planes de acción. Hay un proceso básico que es: eliges tu objetivo, planificas cómo llegar a él, preparas los medios necesarios y te pones en acción. 

Voy a poner un ejemplo sencillo para los que no estén familiarizados con los proyectos y su terminología:

  • Objetivo: perder 5 kilos antes de verano (pongamos junio).
  • Plan: dieta de la alcachofa y cinco días de gimnasio a la semana.
  • Medios: comprar alcachofas y alimentos de la dieta, programación de comidas, no comprar nada que no entre en la dieta, apuntarme al gimnasio y, ya de paso, comprar unas zapatillas de deporte nuevas.
  • Acción: hoy empiezo con la comida y esta tarde al gimnasio. ¡Bien!

El tuyo puede ser: publicar un libro, aprobar el último curso de carrera, ganar el Iron Man, ahorrar para dar la vuelta al mundo, ampliar el negocio, tocar en el festival de Benicassim, comprar una casa en la playa, tener una familia en la que reine la armonía, tener una salud de hierro, ser influencer con K-mil seguidores, aprobar una oposición, ganar un torneo de tenis…. 

Verás que pueden convivir varios proyectos en una sola persona y que cada uno necesita de un plan y unos medios diferentes. Lo que todos necesitan por igual es pasar a la acción y eso solo depende de ti y de tu actitud.

Tu «yo» futuro

¿Mi qué?

Cuando formulas el objetivo que quieres alcanzar en seis meses, uno o cinco años, en realidad estás fantaseando con tu «yo» futuro, es decir, como te ves en ese horizonte temporal ideado. En el momento en el que te propones pesar 5 kilos menos dentro de 6 meses te estás viendo en la playa luciendo cuerpazo con un bañador que te sienta… ¡ay madre mía cómo te sienta! ¡Estás cañón! Además, empiezas a notar ligereza en tus movimientos sin esos michelines que te estorban ahora. Incluso fantaseas con la energía que tendrás gracias a no cargar con esos 5 kilos de más. Amas a ese «yo» futuro y lo quieres conseguir. 

Visualízate alcanzando esa meta, la que te propongas. Es importante que lo hagas y que tengas esa imagen archivada en tu mente, en el primer cajón para tenerla a mano cada vez que te hagas la gran pregunta. Cuanto más clara sea la imagen de tu «yo» futuro, más fácil será actuar de la manera idónea para alcanzarla. Quieres a tu «yo» futuro y, por tanto, vas a trabajar la empatía hacia él, es decir, desde ahora, desde tu presente, vas a cuidarlo. 

Todo lo que hago ahora repercute en mi «yo» futuro; por eso me cuido cada día.

La pregunta…

¡¡tantatachan!! es: 

¿Qué hago yo ahora para llegar a ser ese «yo» futuro?

Vale vale, puede que no creas que es una gran pregunta. Vamos a profundizar un poco y verás como es la mejor pregunta de todas las posibles para alcanza tus metas.

Retomamos el ejemplo de la dieta. Lo tienes clarísimo. Has hecho un plan de comidas y de ejercicio bien calibrado, calculado y con todo previsto. Tu satisfacción es máxima. Sabes que lo vas a conseguir. Ya llevas dos días cumpliendo el plan. Se lo cuentas a tu compañera de trabajo que te felicita y te dice que, entonces, no te supondrá nada tomar un trozo de tarta que ha llevado a la oficina porque es su cumpleaños. ¿Piensas que ese trozo de tarta te acerca al «yo» futuro que anhelas? ¿o te aleja de él? Piénsalo. Saca del cajón tu imagen deseada para dentro de 6 meses y decide.

Sé que es un ejemplo muy simple y que un trocito pequeñito tampoco te va a suponer mucho; por la tarde haces media hora más de aeróbico y listo. ¿Seguro?

Mmmmm. Podríamos discutirlo. Aplica ahora la situación a algo menos evidente:

— ¿Dejar de escribir una semana me acerca a la publicación de mi novela?

— ¿Salir todas las noches me acerca a acabar el último curso de carrera o aprobar la oposición?

— ¿Gastar mis ahorros en… me acerca a comprarme una casa en la playa?

— ¿Hablar a gritos me acerca a mi deseo de una familia en armonía?

— ¿Seguir fumando me acerca a tener una salud de hierro?

Y así cada vez que ante ti surja una tentación, un motivo para procrastinar, una reacción o cualquier piedra en el camino sobre la que tengas que tomar una decisión.

metas,
Dicen que si pongo fotos de gatos llegaré a más gente. Aquí tenéis uno que se pregunta si logrará su meta metido en una caja naranja.

La pregunta la puedes hacer de diferentes maneras:

¿Es «esto» lo que necesito para lograr mi meta?

— ¿«Esto» es lo que me va bien para llegar a mi «yo» futuro?

— ¿«Esta» situación me lleva a donde quiero?

— ¿Qué hago ahora para conseguir ser como quiero?

— ¿Para qué hago…? (ejercicio, dieta, estudio…)

— ¿Adónde me lleva este presente?

(sustituye «esto» por tu circunstancia real)

Todas las preguntas inciden sobre tu comportamiento ahora, en el presente. No vale eso de «soy así» porque sobre la base de lo que eres está cómo te comportas. Y el comportamiento va moldeando tu ser. Si has visualizado y elegido la persona en la que te quieres convertir, recuerda a cada momento que tu comportamiento actual te lleva a esa persona futura. Así que no lo dejes. Este instante es importante para lograr tu objetivo. Con estas preguntas vas corrigiendo comportamientos que no se alinean con tus valores. Poco a poco y con sencillos gestos vas desarrollando la actitud idónea que te conduce a la meta.

Por tanto, una vez que hayas trabajado en el objetivo, medios y plan de acción (por escrito mejor) interioriza la pregunta

¿Este paso/acto me acerca a mi objetivo?

Y si la respuesta es sí, lograrás el éxito.

No lo olvides. Cada día, en cada momento recuerda que:

Cuidando al yo de ahora cuidas al yo del futuro.

¿Cómo te ves dentro de cinco años? Para, observa, deja que lleguen las respuestas y decide si tu forma de actuar ahora te acerca o aleja a ese «yo».

Te repito la pregunta formulada como más me gusta a mí:

 ¿Adónde me lleva este presente?

En las sesiones de mindfulness se realiza una práctica meditativa con esta pregunta. Son sesiones muy interesantes que ayudan a dar claridad a nuestros propósitos y elegir nuestro comportamiento cada momento. Nos alinea con nuestros valores, sentimientos y objetivos.

Este tema da para mucho más. Si quieres que conversemos deja un comentario aquí o en mis redes.

Y si hay algo del que quieras que escriba, dímelo.

¡Gracias!

 

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