cinco invitaciones

Lo que la muerte nos enseña

El artículo de hoy es un resumen de la ponencia que dio Frank Ostaseski en Madrid en 2017 (gracias a Nirakara), sobre lo que la muerte nos enseña para llevar una vida plena, con sentido e integridad. Encontrarás datos sobre él al final del artículo. 

Frank Ostaseski es autor del libro Las Cinco Invitaciones: Descubre lo que la Muerte Puede Enseñarnos sobre la Vida Plena, sobre el que habla en la conferencia que puedes ver en el video que enlazo más abajo.

Lo que la muerte nos enseña. Las 5 invitaciones para que estés presente en todos los aspectos de tu vida.

Después de años acompañando a muchas personas en el momento de morir, Frank Ostaseski asegura que valoramos muy poco el momento en el que vivimos. Con frecuencia nos damos cuenta de lo importante cuando ya no hay vuelta atrás. Es por ello que nos propone vivir una vida plena, íntegra y con sentido, a partir de estas 5 invitaciones:

1. No esperes

La espera está llena de expectativa: mientras esperamos  que llegue el momento siguiente, nos estamos perdiendo este en el que estamos. 

Las palabras «más tarde» nos distancian de la experiencia. Ahora mismo está teniendo lugar un cambio constante porque el cambio es lo normal en nuestras vidas: este momento ya está dando lugar al siguiente. Cuando tomamos conciencia de que todo es impermanente nos damos cuenta de que hacer que la felicidad dependa de que se den las condiciones propicias para ello (externas) es una fuente de infelicidad. 

Si damos por hecho que los objetos nuevos se van a estropear o romper algún día, ¿por qué no trasladar esa certeza de impermanencia del intelecto al corazón?: sabemos que esa reunión aburrida terminará y que el dolor de muelas desparecerá… Mientras yo escribo y tú estás leyendo esta palabra se está produciendo un cambio mínimo, sutil, inconsciente… La impermanencia es lo único constante de la vida.

Cuando celebramos la impermanencia es cuando de verdad estamos libres para saborear la vida del todo, para tocar y probar cada momento transitorio, ya sea un momento de alegría o de tristeza. 

Frank Ostaseski

Al comprender que la impermanencia es la verdad básica de nuestra vida, nos volvemos más resilientes. Si aprendemos a dejarnos llevar dentro de la incertidumbre entonces todas aquellas cosas que no están fijas, que no son estables,  se convierten en una oportunidad más que en una amenaza. Y es que todo cambia constantemente y es posible sostenerlo todo con amor y compasión. La vida es un camino constante y pretender lo contrario es sufrir.

2. Dale la bienvenida a todo y no rechaces nada 

Aunque no nos guste o no estemos de acuerdo con lo que llega en este momento, dejemos que venga sin rechazarlo. Dar la bienvenida a todo no quiere decir que nos tenga que gustar lo que vemos, ni que tengamos que estar de acuerdo; quiere decir que está en el umbral de la puerta y que estamos dispuestos a conocerlo y ver qué nos puede enseñar. ¿Le damos una oportunidad?

Dice Ostaseski que la palabra bienvenido —wellcome— nos confronta porque nos obliga a detener la prisa por enjuiciar; no quiere decir que seamos el felpudo de todo, ni que dejemos que todo el mundo nos pase por encima: aceptación no quiere decir resignación sino estar abierto a todas las posibilidades. James Boldwin escribió: «No todo a lo que hacemos frente se puede cambiar, pero no se puede cambiar nada a lo que le hagamos frente».

He aprendido que siempre que lucho con la realidad siempre pierdo.

Franl Ostaseski

De aquí se deriva la aceptación: estar abierto a las posibilidades sin resignarte. Si tenemos un corazón, si tenemos un cuerpo, es de esperar que tengamos problemas, ¿quién ha dicho que tenga que ser de otra forma? ¿Qué pasaría si en lugar de correr en la dirección opuesta a nuestro sufrimiento nos acercaremos a él para ver qué nos puede enseñar? La sanación, la cura, se encuentra siempre cuando nos dirigimos hacia el sufrimiento –no quiere decir que vayamos a sufrir por qué sí, sino que se trata de no evitar ni esconder lo que nos hace sufrir; reconocerlo y aceptarlo ayuda a sanarlo–. 

Dar la bienvenida a todo y no rechazar nada no se puede hacer como un acto de voluntad, solo se puede hacer como un acto de amor. Ser humano es mucho más que nacer, tener una buena educación, encontrar la pareja perfecta, o la casa ideal en la calle que te gusta, y levantarte una mañana y otra y hacer otra vez lo mismo. Lo que propone Ostaseski es una invitación para sentirlo todo, para entrar en contacto con lo raro, con lo bonito, con lo horrible, con eso tan normal y tan ordinario que llamamos vida. Es una oportunidad para ser conscientes de que algunos haremos el amor y otro harán la guerra, entender que cuando las madres besan las mejillas de sus hijos, besan al futuro que hay en ellos, es abrazar los gritos nocturnos en un campo de refugiados, y las risas de los niños jugando. Hay devastación, sí, y hay desesperanza, pero también hay pasión y compromiso  con intentar hacer un futuro mejor. 

atención plena mindfulness
cuidar la mente con «mindfulness»

3. Pon todo tu ser en la experiencia

A todos nos gusta tener una buena apariencia: nos gusta mostrar inteligencia, vernos guapos o al menos parecer que nos va bien. A pocos nos gusta que nos conozcan por nuestros desastres, errores o por ser peores de lo que queremos aceptar. Y aun así, Ostaseski nos dice que ha aprendido que las partes más indeseables de sí mismo son un lugar de encuentro que le permiten encontrarse con otro ser humano desde la compasión y no desde el miedo o la pena. A veces nos esforzamos mucho en ser alguien que realmente no somos, sobre todo cuando nos da miedo, sentimos impotencia o queremos mantenernos fuertes ante todo.

Las herramientas de trabajo que Ostaseski ha acumulado tras sus años de dedicación no las utiliza para sí mismo ni para la persona a la que sirve. Sería muy frio. No guía con sus herramientas sino con su humanidad. Y eso es lo que le permite crear un puente de empatía con el sufrimiento  de la otra persona. Para actuar así, desde la humanidad, tenemos que aceptarnos a nosotros mismos tal y como somos. 

Mirarnos al espejo y decirnos: te acepto tal y como eres. 

Aportar o poner todo nuestro ser en la experiencia no quiere decir buscar la perfección sino que ninguna parte de nuestro ser se queda fuera. Que vivamos la experiencia con total presencia y consciencia y aceptándonos como somos. Eso es mindfulness.

4. Encuentra un lugar de descanso enmedio de los acontecimientos

Siempre pensamos que vamos a descansar después: cuando vayamos de vacaciones o hagamos todo lo que hemos apuntado en la lista de cosas que hacer —esa lista que nunca termina—. Si esperas a que todo eso se cumpla, te va a ser imposible encontrar el momento de descanso. Hay que saber parar.

Porque es cierto que todos estamos muy ocupados. Es una realidad común a la mayoría. Lo diferente entre unos y otros es la forma en que pensamos en ello. Siempre hay un lugar en nuestro interior que está en calma, que no está ocupado en hacer. Ese espacio es el que hay que buscar para descansar.

Si no encontramos el momento de descanso podemos buscarlo en la respiración. En el ciclo respiratorio hay una sutil pausa entre exhalación e inhalación; un pequeño gap en el que poner la atención unos segundos. Ese espacio entre estímulo y respuesta es el lugar donde ocurren los milagros. Unos minutos al día para reposar en la respiración te dará un gran descanso mental. 

En el «gap» de la respiración siempre puedes descansar porque siempre está disponible para nosotros.

¿Hace falta que nos muramos antes de poder descansar en paz?

5. Cultiva la mente que no sabe

Cultivar el no saber no quiere decir fomentar la ignorancia. Dice Ostaseski que la ignorancia no es igual a no saber, sino que es saber lo erróneo e insistir en ello. La mente que no sabe va más allá del saber o no saber. 

Cultivar la mente que no sabe se caracteriza por la curiosidad, la sorpresa, la maravilla, el asombro… Es una mente receptiva: libre y lista para recibir. La tenemos siempre preparada para conocer y recibir cualquier cosa que aparezca y dispuesta a descubrir.

Con frecuencia tenemos la mente demasiado llena —prejuicios, creencias…— y eso estrecha nuestra mirada. Esta es una invitación a ver con ojos nuevos, vaciar la mente y abrir el corazón. 

La iluminación de la que se habla en muchas religiones, el despertar, etc. son términos metafísicos. Ostaseski prefiere hablar de intimidad: volvernos íntimos con nosotros mismos y con lo que nos rodea, abrazar con amor al mundo tal y como es. Con las prácticas espirituales desarrollamos la idea de dónde tendríamos que estar y con esa idea en la mente no estamos donde estamos. Conocer lo sagrado no es tanto ver cosas nuevas sino ver lo mismo con una mirada nueva. Lo sagrado no es algo diferente ni aparte sino que es aquello que está oculto en las cosas de siempre. La muerte es una oportunidad para descubrir todo eso que está oculto. 

Ver las circunstancias de la vida de una forma nueva. 

Las 5 invitaciones son una llamada a la transformación —que no solo es cambio sino la manera en que nos reconstruimos—, que nos llevan hasta el umbral. Cada uno decide si entra o no. Ostaseski nos dice: «coge un camino y camínalo o sal de él y encuentra el tuyo», tu propia forma de vivir. Todos los caminos espirituales te llevan a un campo abierto por el que transitar.

Estas 5 invitaciones que Frank Ostaseski nos propone explorar son una guía para llevar una vida más feliz:

  1. No esperes
  2. Da la bienvenida a todo. No rechaces nada
  3. Pon todo tu ser a la experiencia
  4. Encuentra un espacio de descanso en medio de los acontecimientos 
  5. Cultiva la mente del no saber

Si quieres ver la conferencia entera, aquí tienes el enlace:

Conferencia de Frank Ostaseski en Nirakara (Madrid, 2017)

Y si prefieres leer su libro, accede a él pinchando en la foto:

Lo que la muerte nos enseña

¿Quién es Frank Ostaseski?

Frank Ostaseski es conocido por dedicar su vida al acompañamiento en el momento de la muerte, lo que denomina los cuidados en los procesos de morir. Además es profesor de budismo y conferenciante. Es cofundador del primer hospicio budista de Estados Unidos, el Zen Hospice Project, y del Metta Institute en el que imparte innovadores programas sobre el cuidado basado en la compasión y el mindfulness. Ha creado, junto a otros profesionales, el End of Life Practitioner Program especializado en la formación de cuidados paliativos, tema sobre el que imparte clases en Universidades de todo el mundo entre otros centros. 

Conclusiones

Muchos de vosotros habréis conectado con las invitaciones de Frank Ostaseski y, quizá, hayáis conectado con emociones y sentimientos pasados por la pérdida de un ser querido. En esos momentos solemos pensar en la fugacidad de la vida y puede que, incluso, tomemos decisiones para introducir algunos cambios en la nuestra; cambios que no siempre llevamos a término porque volvemos a perdernos en la vorágine del día a día. 

Para mí hay mucha conexión entre sus palabras y mi manera de entender la vida mindfulness. Quizá hayas notado que he enlazado algunos artículos antiguos con mensaje igual o similar.  De una manera superficial y sin profundizar, podemos relacionar sus invitaciones con las actitudes mindfulness:

  1. No esperes = vivir el ahora, el momento
  2. Da la bienvenida a todo. No rechaces nada = aceptación
  3. Pon todo tu ser a la experiencia = estado de presencia y consciencia
  4. Encuentra un espacio de descanso en medio de los acontecimientos = entrena una mente en calma y serena con la meditación
  5. Cultiva la mente del no saber = mente de principiante 

¿Qué te han parecido las 5 invitaciones? ¿Qué te ha enseñado la muerte?

Te espero en comentarios aquí o en las redes. Y si crees que es interesante, ¡comparte! Gracias

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