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Ocho consejos para hallar la paz interior

Llevo a mis espaldas muchas lecturas, cursos y formaciones con un nexo en común: la paz interior. Y no porque lo haya elegido así, si no porque, independientemente del tema central (mindfulness, meditación, productividad, compasión, finanzas, atención, etc.), el objetivo que se percibe entre líneas siempre es vivir de la manera más plácida, tranquila, feliz, segura y serena posible; es decir:

Vivir con paz interior

O al menos así es en mi caso y así lo atestiguan las notas que voy tomando en mis cursos y lecturas. ¿Tú también buscas la paz interior? Seguro que sí, aunque sea de manera inconsciente.

He recogido mis notas para elaborar esta lista de consejos, extraída de muchas lecturas, que te facilitarán el camino hacia la paz interior.

Ocho consejos para hallar la paz interior

1. Tómate las cosas con calma

Mi hijo me dice que es muy fácil decirlo pero que no sabe cómo hacerlo; lo sé. En esos momentos en que parece que te pulsen un resorte, la ira salta sin apenas darte cuenta. O la ansiedad, la culpa, la tristeza… 

Si vives la situación desde la calma, te será mucho más fácil encontrar la solución (sin empeorar las cosas).

Consejo 1:

Practica la calma en los momentos buenos para estar preparado en los malos. ¿Cómo?: por ejemplo, con mindfulness, meditación, yoga, paseos contemplativos…

2. No te dejes llevar por los pensamientos negativos

El negativismo continuo o el dejarte llevar por pensamientos malos, te hacen perder la perspectiva de la realidad y cualquier solución parece inalcanzable. Te saboteas a ti mismo. 

Consejo 2:

Observa qué tipo de pensamientos predominan en ti y evalúa si se acercan o alejan a la realidad. Busca el equilibrio en ellos (ni te pases de optimista ni de pesimista). ¿Cómo?: Con la práctica de mindfulness, meditación, la escritura de un diario de pensamientos (escribir lo que piensas en ese momento, no lo que te ha pasado) son algunas maneras poderosas de observación.

3. Vive con más tranquilidad cada momento

Proponerte vivir más tranquilo como objetivo de vida está bien, pero quizá es inalcanzable si no lo divides en metas pequeñas. Es decir, que empieces ya, en este segundo, a darle calma y tranquilidad a tu vida empezando con algo tan sencillo como la respiración.

Aprender a respirar es un objetivo clave para vivir con más tranquilidad. Pretender cambiar cosas a lo grande sin dar pequeños pasos produce más ansiedad y sensación de fracaso.

Consejo 3:

Dedica varios momentos al día a realizar ejercicios de respiración consciente. Ya sé que respiras todo el tiempo, pero ¿lo haces adecuadamente? La respiración consciente se practica respirando pausadamente y observando el aire salir y entrar a tu cuerpo. Haz una pausa de vez en cuando y dedica dos o tres minutos a observar tu respiración. Un gesto simple, sencillo y natural con beneficios a corto y largo plazo.

4. Decide cómo sentirte frente a los problemas y circunstancias de tu vida

Para vivir con paz interior es necesario que tomes esta decisión: cómo te vas a sentir y cómo vas a reaccionar ante las situaciones que te llegan y que, probablemente, no puedas cambiar. Un ejemplo: te dan un golpe en el coche, ¿cómo reaccionas?

Para elegir tu actitud primero debes tener conciencia de ti mismo y aprender a no te perturbe lo que ocurra a tu  alrededor. ¿Difícil? Sí. Mucho.

Consejo 4:

Practica la atención plena: aprende a dirigir tu foco y a dar un espacio entre lo que ocurre y tu reacción con mindfulness, meditación, entrenamiento mental o procesos de crecimiento personal.

5. Revisa cómo empiezas el día

Que cuando te despiertes no te dejes llevar por pensamientos negativos o derrotistas es fundamental para alimentar la paz interior durante la jornada. Si decides empezar con ideas positivas (aunque al principio no te salga de manera espontánea), los pensamientos y actitudes siguientes dejarán semillas de energía positiva necesarias para vivir lo que te depare el día con serenidad y menos estrés.

Consejo 5:

¿Cómo?: Con una breve meditación antes de levantarte, hacer ejercicio al despertar, escribir antes que nada lo que te pase por la cabeza o dejar planificado el día la noche anterior son algunos trucos que funcionan. Por eso, éste es uno de los hábitos de las personas mentalmente fuertes.

6. Deja de quejarte y toma decisiones

Ver la vida de la manera más realista posible te proporciona neutralidad a la hora de afrontar cada situación de manera que tu respuesta a ellas sea lo más ecuánime posible, sin el sesgo de las emociones. Quejarte sobre cosas que no puedes cambiar no ayuda a su resolución. Busca siempre la respuesta más adecuada. Por ejemplo, llenar tu mente de negatividad quejándote de lo mal que está el mundo cuando ves las noticias no te da paz interior. Conocer las noticias está bien pero busca cómo colaborar en vez de instalarte en la queja y el lamento; por ejemplo, decidir colaborar con alguna causa cercana a ti hace crecer esa paz. 

Consejo 6:

Observa y decide qué acciones te dan paz. Analiza si te quejas continuamente o aportas soluciones. La observación interior la puedes llevar a cabo gracias a la meditación, escribiendo o con la ayuda de algún profesional.

7. Respeta a los demás

Solo el que tiene verdadera conciencia de sí mismo es capaz de entender a los demás. Y de respetarlos. Recuerda cada día que tú no eres nadie sin los demás y que tu paz es su paz. Como decía al principio, hay un nexo común que liga a todas las personas y es: estar en paz consigo mimas. Un objetivo común que cada uno persigue de una manera. Y todas son válidas en su contexto y circunstancias, que no son iguales a las tuyas.  El odio a lo diferente no te da paz interior. 

Consejo 7:

Practica la escucha consciente, aprende a escuchar a los demás, trata a los otros como te gustaría ser tratado, sé tolerante y ponte en la piel del otro para comprenderlo. Las herramientas que se utilizan en mindfulness son la practica de la compasión y la escucha consciente.

8. Enseña por medio del ejemplo

Igual que tú aprendes del otro, el otro aprende de ti. No estás solo. Tu actitud y tu comportamiento sirven de ejemplo a los demás; incluso puedes ser copiado por las personas más cercanas a ti. 

Consejo 8:

Presta atención a tus acciones y su repercusión entre los que te rodean. Trabaja tu autoconciencia por medio de la meditación, yoga, mindfulness…Practica las acciones positivas y no te olvides de que enseñas con tu actitud.

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¿Dónde buscas la felicidad?

No eres ningún bicho raro. Como todos, ansías la paz interior. Algunos lo llaman felicidad, otros satisfacción o plenitud. Lo puedes buscar en lo material, en las experiencias, en la espiritualidad, en la soledad… hay infinidad de caminos que transitar para encontrarla. Lo que he aprendido es que esos caminos llevan a un mismo sitio: el interior de cada uno.

Por eso, la felicidad y la plenitud se alcanzan cuando encuentras la paz interior.

¿Por qué está en el interior?

Te lo cuento a través de esta fábula que quizá ya conoces. La he oído cientos de veces sin saber quién es el autor. Si lo sabes, cuéntamelo en los comentarios para darle las gracias.

Al principio de los tiempos, los dioses se reunieron para crear al hombre y a la mujer. Lo hicieron a su imagen y semejanza. Pero uno de los dioses dijo:
-Un momento, si vamos a crearlos a nuestra imagen y semejanza, van a tener un cuerpo igual al nuestro y una fuerza e inteligencia igual a la nuestra. Debemos pensar en algo que los diferencie de nosotros, de lo contrario estaremos creando nuevos dioses.
Después de mucho pensar, uno de ellos dijo:
– Ya sé, vamos a quitarles la felicidad.
– Pero, ¿dónde vamos a esconderla? —Respondió otro.
– ¡Ya sé! En la cima de la montaña más alta del mundo.
– No creo que sea una buena idea, con su fuerza acabarán por encontrarla.
– Entonces… podemos esconderla en el fondo del océano.
– No, recuerda que les daremos inteligencia, con la cual, tarde o temprano construirán una máquina que pueda descender a las profundidades del océano.
– ¿Por qué no la escondemos en otro planeta que no sea la tierra?
– Tampoco creo que sea buena idea, porque llegará un día en que desarrollarán una tecnología que les permita viajar a otros planetas. Entonces conseguirán la felicidad y serán iguales a nosotros.
Uno de los dioses, que había permanecido en silencio todo el tiempo y había escuchado con interés las ideas propuestas por los demás dijo:
– Creo saber el lugar perfecto para esconder la felicidad donde nunca la encuentren.
Todos le miraron asombrados y le preguntaron:
– ¿Dónde?
– La esconderemos dentro de ellos mismos. Estarán tan ocupados buscándola fuera, que nunca la encontrarán.
Todos estuvieron de acuerdo, y desde entonces el hombre se pasa la vida buscando la felicidad sin darse cuenta de que la lleva en su interior.

¿Te ha gustado? ¿La conocías?

Gracias por comentar y compartir.

Namasté

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